Aunque Egipto destaca por su historia milenaria, su increíble arquitectura y el misterio que envuelve cada templo, tiene una parte algo menos visitada que es fascinante. Estoy hablando del Desierto Blanco, uno de los lugares más increíbles que he visto y una de las mejores experiencias del viaje. Si queréis ir más allá del vibrante Cairo y el famoso río Nilo, no os podéis perder la experiencia de acampar y visitar el Desierto Blanco.
En este post os cuento información importante para poder vivir y reservar esta actividad, y todo lo que veréis en un tour de 3 días.
Te dejo también el detalle día a día de ruta, el presupuesto y los vlogs en Youtube.
¡Vamos a adentrarnos en el desierto egipcio!
Pero antes, os recuerdo la importancia de viajar con seguro siempre que salimos de los países en los que estamos cubiertos.
Yo siempre confío en Heymondo. Os dejo un 5% de descuento. ¡Aprovecha!
Otro imprescindible es estar siempre conectado. Olvídate de las tarjetas y contrata una eSIM allá donde vayas.
Con Holafly tendrás datos ilimitados. Consigue un 5% de descuento en este link.
CÓMO RESERVAR ESTA EXPERIENCIA
Para acampar en el Desierto Blanco es necesario disponer de unos permisos cada vez más limitados, por eso muchas agencias ofrecen solamente tours de un día haciendo noche en alguna localidad como Bahariya. Aunque esto ya es un buen plan para apreciar el paisaje, no se puede comparar con dormir bajo las estrellas, comer una cena recién hecha junto al fuego o ver el amanecer entre dunas.
Para vivir esto es necesario contactar con proveedores locales y en nuestro caso lo hicimos con White Desert Safari Tours y fue todo un acierto, no puedo recomendarlo más.
Su tour de 3 días empieza con la recogida en vuestro hotel de El Cairo (o Giza en nuestro caso), el traslado hasta Bahariya donde os espera el primer almuerzo. Aquí conoceréis a vuestro guía y ayudante y cambiaréis de coche al 4×4 con el que recorrer el desierto. Dos noches de acampada con todas las comidas recién hechas, un tour por los mejores rincones del desierto donde estaréis casi solos, sandboard en las dunas, atardeceres preciosos y un paisaje de otro planeta. El último día, tras la comida de nuevo en Bahariya os llevarán de vuelta a El Cairo.
VISITAS EN EL DESIERTO
Una vez nos adentramos en el tour del desierto, vamos a ir viendo lugares increíbles mientras nos trasladamos por carreteras invisibles a través de la arena, dunas, montañas y formaciones imposibles. Os cuento todo lo que vais a ver en este tour de 3 días:
OASIS DE BAHARIYA
Este será el punto de partida de la aventura, un oasis en medio del desierto, lleno de palmeras y pequeñas casas tradicionales. Aunque con este tour solo vas a parar a comer y cambiar de coche, si dispones de más tiempo hay un circuito arqueológico que se puede visitar. Lo puedes consultar con los guías, porque tu experiencia será personalizada.
O
DESIERTO NEGRO
Ya subidos al 4×4, el Desierto Negro es la primera parada en la ruta, y ¡empezamos fuerte! Se trata de un paisaje volcánico, con montículos de tierra oscura por el efecto del basalto que se extienden hasta donde alcanza la vista y parecen de otro planeta. No dudes en subir a alguna de las montañitas para apreciar las vistas, sentir el aire del desierto y prepararte para lo que queda.

Oasis de Bahariya

Coche 4x4 para el tour

Desierto Negro
AGUAS TERMALES
Durante la ruta irás parando en diferentes fuentes de agua, que los guías utilizan para rellenar bidones o lavar platos, y que se rodean de vegetación en pleno desierto.
Hay un lugar especial poco de empezar el trayecto, donde se encuentra un manantial de aguas termales extraídas de la tierra en el que puedes incluso darte un baño mientras tomas un té. Y cuando estés allí, toca el agua y huele tus manos, ¿curioso, verdad? Huelen a metal.
O
CRYSTAL MOUNTAINS
Seguimos adentrándonos en el desierto y paramos en las curiosas formaciones llamadas “Crystal mountains”, montañas de cristal. Reciben este nombre porque están cubiertas de cuarzo, lo que les da un aspecto brillante y acristalado. Hay varias leyendas sobre este lugar, como que al caer un meteorito el cuerpo ardiendo toco el fondo marino y se cristalizó. Lo que sí es cierto es que todo este desierto era un enorme océano y podemos comprobarlo porque el suelo está lleno de conchas y fósiles marinos. ¡Una pasada imaginarse este paisaje sumergido bajo el agua!

Aguas termales

Crystal Mountains

Cristales de cuarzo
ABU MUHARRIK
En esta zona nuestro guía se empieza a divertir conduciendo el 4×4 por dunas y caminos invisibles por el desierto, parece imposible que se puedan orientar en un lugar así, pero son expertos en lo suyo y nos sentimos súper seguros en todo momento.
Pues este paisaje ya se va transformando en un desierto de arena dorada, dunas y formaciones rocosas que se van erosionando con el aire constante.
Tuvimos la suerte que nuestro guía conocía un lugar curioso donde se han ido coleccionando fósiles, un pequeño museo al aire libre para ver estos fósiles marinos, troncos cristalizados y piedras minerales.
En esta zona es donde acamparemos y pasaremos la primera noche, totalmente solos. Los guías eligen el mejor lugar para montar el campamento y mientras tú disfrutas de un lugar increíble y un atardecer inmejorable, en un momento han levantado unas carpas donde cenar y una pequeña tienda de campaña con lo necesario para dormir.
La cena está servida en cuanto cae la noche después de hacer el fuego, y tengo que decir que es la mejor comida que probamos en Egipto. Tras la cena nos sentamos a tomar el té alrededor del fuego y tuvimos la visita sorpresa de dos zorritos a los que les gustaban mucho las uvas.
¡De verdad, una experiencia única!

Abu Muharrik

Colección de fósiles

Atardecer en el campamento
AGABAT VALLEY
Tras pasar un poco de frío por la noche, levantarnos con un amanecer impactante y desayunar, nos dirigimos a la siguiente zona, el valle de Agabat. Seguimos con un paisaje dorado, lleno de formaciones rocosas curiosas: montículos, arcos, pequeñas cuevas, …
Tras varios kilómetros llegamos a las grandes dunas, aquí todo es arena, sin huellas, solo con las olas que crea el aire y toca algo divertido: ¡sandboard! Subimos y bajamos (y nos caemos) hasta que ya no podemos más.
Ya con hambre buscamos un pequeño oasis para montar un picnic delicioso. En estas zonas con vegetación se pueden ver huellas de camellos y otros animales pequeños.

Formaciones del desierto

Sandboard en las dunas

Picnic en un oasis
DESIERTO BLANCO
Ya por la tarde llegamos al famoso Desierto blanco. Aunque toda el área recibe este nombre, es aquí donde toma sentido. El paisaje se convierte en un mar de roca tan blanca que alumbra, el contraste con la arena dorada lo hace parecer de otro planeta.
Aquí buscamos la segunda ubicación para acampar, e insisto en que llevamos horas sin cruzarnos con nadie.
Un nuevo manjar después del atardecer y una noche más en este lugar increíble.
A la mañana siguiente vamos a visitar la zona más característica de este desierto blanco, donde las rocas han tomado formas curiosas a las que se le ha puesto nombre: el conejo, el champiñón con el pollito, … Esta es quizás la zona más turística, las rocas están rodeadas con cuerdas para que no se toquen, pero de nuevo, solo nos encontramos con un par de coches recorriendo estos caminos.

Desierto Blanco

Campamento en el Desierto Blanco

El champiñón y el pollito
QUÉ LLEVAR EN LA MALETA
Pues, aunque puedan surgirte dudas, la verdad es que no tienes que llevar nada específico para la acampada porque ellos se encargan de TODO. Aun así, te doy alguna recomendación. Durante el día en el desierto hace calor, pero se puede ir perfectamente con un pantalón largo y una camiseta corta (lee abajo cuándo vivir esta experiencia). Por las noches el frío es importante, así que llévate algo de abrigo para ponerte tras el atardecer y un buen pijama o algo que puedas ponerte encima y sea cómodo. No se anda mucho durante el tour, aunque se va parando para apreciar el paisaje, no necesitarás unas botas de trekking, casi mejor unas sandalias cómodas para vaciar fácilmente la arena.
Un frontal te puede venir muy bien para la noche, por si quieres ir al “baño”, o sea el desierto. Y las toallitas también te irán bien para mantener la higiene, ya que no tendrás ducha durante estos tres días. ¡Ey! No tires nunca las toallitas o papeles en el desierto, tendrás un lugar asignado para esto. La idea es que nadie note que has estado allí.
O
CUÁNDO VISITAR EL DESIERTO
El mejor momento del año para visitar el desierto de Egipto es de octubre a marzo, que además coincide también con el mejor momento para visitar el resto del país, así que genial.
Durante estos meses las temperaturas son suaves durante el día, aunque bajan bastante por la noche, por eso es importante llevar alguna prenda de abrigo. Ellos te facilitan el saco, mantas y el fuego ayuda mucho antes de ir a dormir.
Durante los meses de verano, las temperaturas durante el día pueden superar los 40º y la experiencia no se vive igual.
Como ves, este lugar y la experiencia realmente me encantaron, lo recomiendo 100% y creo que es imprescindible en un viaje a Egipto. Por supuesto, te tiene que gustar un poco la aventura y saber que no tendrás todas las comodidades de un hotel durante esos días, pero para mí fue mucho mejor que cualquier hotel.
Espero que os haya sido útil este post, que valoréis incluir esta etapa en vuestro viaje y que os haya inspirado.
Os dejo los vídeos de Youtube donde podréis ver todo esto que os cuento y los otros posts del destino.
¡Buen viaje!




Carles
Hola,
Muchas gracias por la informacion. Es super interesante!
Me podrías enviar algún link o referencia de la compania con la que hiciste el tour del desieeto? HGe buscado la que has dicho en google pero hay muchas con nombres muy similares.
Un saludo!
juliacuberes
Hola Carles,
Gracias a ti por leerle y comentar!
Te dejo el link de su perfil de instagram desde donde yo les contacté Western Desert Safari
Un saludo!