Tocando a la costa del Mar del Norte y fronterizo con los Países Bajos, Alemania, Luxemburgo y Francia; Bélgica es un país muy verde, sin altas montañas pero con mucho que ofrecer tanto a nivel paisaje como en sus principales ciudades.
Una característica curiosa es que el país se divide en horizontal en dos regiones: al norte Flandes, donde se habla el neerlandés, y al sur Valonia, de habla francesa. Esta división ha supuesto enfrentamientos durante la historia que a día de hoy aún están presentes entre los habitantes, sobre todo de zonas fronterizas.
En esta guía rápida para visitar Bélgica os dejo los datos básicos del país y, aprovechando que he tenido la oportunidad de poder recorrerlo casi por completo, os cuento sobre los mejores lugares: ciudades, costa y montaña.
Capital del país y también capital de la Unión Europea, es uno de los imprescindibles del país. Una ciudad llena de vida y de oferta turística, cuna del cómic y con una arquitectura ostentosa, resultado de una historia de reyes y esclavismo bastante turbulenta. En este post os cuento más detalles de esta ciudad y todo lo que hay que visitar en ella.
Caracterizada por sus larguísimas playas de arena fina y las dunas que las separan de las ciudades. Aunque no es muy agradecida para bañarse sí que nos deja algunos pueblos de playa con encanto y es una buena zona para practicar deportes de agua.
Cerca de la frontera alemana y francesa nos encontramos esta zona de amplios prados verdes, pequeños pueblos de casitas que parecen sacadas de cuentos y una oferta mucho más rural para descubrir por carretera.
En general, la mejor opción será alojarse en hotel, hostel o apartamento según el presupuesto. Los precios son elevados y es complicado encontrar un hotel correcto económico, así que recomiendo reservar con bastante antelación y optar por hostels en las ciudades principales.
La gastronomía belga no es especialmente famosa ni destacaría una calidad excepcional, pero tiene algunas excepciones que nos permiten darnos unos caprichos:
Idioma – Como os comentaba, debido a la división del país en dos regiones, encontramos dos idiomas oficiales. Al norte el neerlandés y al sur el francés. En la zona francesa es un poco difícil comunicarse con otro idioma, mientras que en la zona de Flandes, donde se encuentran las principales ciudades turísticas, el inglés está muy extendido.
Moneda – Euro. Los precios en general son elevados, tanto en alojamiento, transportes, comida o souvenirs. Recomiendo reservar con tiempo para reducir los gastos más elevados y poder gastar un poco más en el destino.
Clima – Bélgica tiene un clima oceánico, que básicamente significa que es húmedo, con viento constante en la zona de costa y bastantes días de lluvia. De hecho, en Bruselas tienen una media de lluvia de 200 días al año. Esto hace que las zonas verdes sean muy verdes, pero la falta de sol también provoca que el frío apriete. A no ser que os guste mucho el frío, yo recomiendo visitar la zona a partir de mayo y hasta septiembre.
Cualquiera de sus países vecinos es una buena opción para una visita combinada, pero destacaría por tener unas buenas conexiones y no mucha distancia:
La capital belga es ideal para hacer un free tour, un paseo sin rumbo, acercase al Atomium y ver algún museo.
Todo lo que hay que ver en Gante: una ciudad con un mix medieval y moderno perfecta para pasar un día o una tarde.
Una de las ciudades con más encanto de Bélgica por su ambiente de pueblo, casitas de colores, canales y callejuelas para pasear sin rumbo.
Sonia
Me encanto tu video !! Y me hospedaré en hostal latrupe y me dio mucha tranquilidad
Un abrazo inmenso
Sonia❤️